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Gales Bilingüe: ¿Hablantes Bilingües?


Catrin Redknap


Introducción

Desde la publicación en 2003 por el Gobierno de la Asamblea Galesa (el gobierno autonómico galés) de su Plan de Acción para un Gales Bilingüe, titulado Iaith Pawb [Lengua de Todos] (Welsh Assembly Government 2003a), se han multiplicado las referencias a la creación o el desarrollo del llamado "Gales bilingüe". Tanta es la frecuencia y aparente facilidad con la que se emplea en la actualidad esta expresión dentro de los ámbitos políticos, así como en algunos sectores de la planificación lingüística en el País de Gales, que nos parece legítimo preguntarnos si se ha reflexionado debidamente sobre el significado exacto de la frase y sobre los pasos implicados en la consecución de una meta cuya definición resulta un tanto escurridiza.1 En este trabajo exploraremos algunos aspectos de la problemática del bilingüismo en los niveles individual y social, centrándonos en la pregunta de cómo la planificación lingüística en Gales está contribuyendo al proceso de desarrollo del bilingüismo, específicamente en el ámbito de la educación. 2


Bilingüismo individual y social

Iaith Pawb fue la respuesta del Gobierno de la Asamblea Galesa al informe realizado por el Comité de Cultura y el Comité sobre Educación y Formación Continua de la Asamblea Galesa después de un extenso informe sobre las políticas en materia de lengua galesa realizado en 2001-02 (National Assembly for Wales 2002). En el prólogo conjunto para el informe, ambos comités afirman lo siguiente:

In a truly bilingual Wales both Welsh and English will flourish and will be treated as equal. A bilingual Wales means a country where people can choose to live their lives through the medium of either or both languages; a country where the presence of two national languages, and other diverse languages and cultures is a source of pride and strength to us all. (National Assembly for Wales 2002:5)
   
[En un Gales verdaderamente bilingüe, tanto el galés como el inglés prosperarán y recibirán un trato igual. Un Gales bilingüe quiere decir un país donde la gente puede elegir vivir su vida en cualquiera de los dos idiomas o bien en ambos; un país donde la presencia de dos lenguas nacionales, además de otras lenguas y culturas distintas, sea una fuente de orgullo y fuerza para todos.]

Según esta definición, el bilingüismo social supone complejas relaciones de poder y estatus. Además, plantea preguntas importantes acerca del papel de los hablantes individuales y su aportación a la sociedad bilingüe en la cual viven (Hoffmann 1991; Edwards 1994; Romaine 1995; Wei 2000). En cualquier comunidad donde el sistema educativo ofrezca oportunidades para que los alumnos adquieran y desarrollen habilidades lingüísticas en más de un idioma, esos alumnos se encuentran en cierto punto de una progresión hacia alguna clase de bilingüismo, o posiblemente de multilingüismo. En algunos casos, en los que las lenguas en cuestión son empleadas (en mayor o menor grado) como medios de comunicación cotidiana en la comunidad, las habilidades adquiridas por los alumnos les permiten a estos contribuir a la naturaleza bilingüe (o multilingüe) de su comunidad.

La definición del bilingüismo a nivel individual está plagada de retos, siendo regida mayormente, tal como ha quedado bien documentado en la literatura, por consideraciones tales como los métodos y procesos de adquisición, aptitud y actitud lingüísticas comparativas, y modelos de uso (Mackey 1962; Romaine 1995; Baetens Beardsmore 1986; Baker 2006; Baker & Jones 1998). Está fuera del alcance de este estudio determinar cuáles son los rasgos diagnósticos de una capacidad comunicativa en galés, o del bilingüismo individual galés-inglés. La discusión que sigue indagará en algunos de los problemas en torno a la relación entre bilingüismo social y bilingüismo individual, a la vez que nos preguntaremos cuáles son las decisiones estratégicas que se deben tomar para garantizar el desarrollo en un sentido efectivo e inclusivo de la visión de un Gales bilingüe.

El galés en Gales: pasos hacia el bilingüismo social

La Ley de la Lengua Galesa (Deddf yr Iaith Gymraeg/Welsh Language Act) de 1993 consagra la idea de que el galés y el inglés han de ser tratados según el principio de su igualdad en la vida pública. Esta ley exige que todas las entidades oficiales elaboren y apliquen un Plan de Lengua Galesa que ha de ser aprobado por la Comisión de la Lengua Galesa (Bwrdd yr Iaith Gymraeg/Welsh Language Board), que también realizará su seguimiento. A lo largo de las dos últimas décadas la Comisión ha visto fortalecido su papel como la principal entidad responsable por una planificación lingüística en Gales. Por medio de su desempeño oficial y a través de colaboraciones con una amplia gama de agentes a nivel comunitario o informal, ha desarrollado una política centrada en la promoción y revitalización de la lengua (Welsh Language Board 2005; Baker 2003). Las organizaciones, entidades e instituciones de los sectores privado y voluntario, aunque no están legalmente obligados a elaborar un Plan propio, también han demostrado diferentes grados de creciente compromiso con el principio de ofrecer sus servicios en galés desde la aprobación de la Ley de la Lengua Galesa. Si bien la Ley de 1993 no debe considerarse como el único catalizador de un incremento de la presencia y uso del galés en el ámbito público galés, es cierto que esta legislación proporcionó un nuevo marco legal para la prestación de servicios en galés.

La Ley de la Lengua Galesa no garantiza el derecho individual a que cualquier servicio oficial sea ofrecido en galés. Con todo, es indudable que la generación en el público de una expectativa de recibir tales servicios en combinación con la exigencia legal de que las entidades públicas apliquen la igualdad lingüística ha resultado en una presencia mucho mayor de la lengua en los ámbitos públicos y oficiales. Esto a su vez ha creado una creciente demanda para empleados que sean capaces de prestar servicios en lengua galesa.

Estas tendencias se han visto reflejadas en el ámbito de la educación. El crecimiento de la educación en galés durante el último medio siglo pone de manifiesto la confianza que tienen los padres en el modelo galés-hablante y su valoración positiva de la adquisición de habilidades bilingües por sus hijos. Así es que desde 1999/2000 la educación primaria y secundaria en galés ha conocido la evolución que se detalla a continuación (National Assembly for Wales 2006):

Educación primaria
1999/2000 2000/01 2001/02 2002/03 2003/04 2004/05
Clases en las que el galés es el único o principal medio de instrucción
(% de alumnos)
17,8 17,9 18,2 18,7 19,1 19,6

Educación secundaria
1990/91 2000/01 2001/02 2002/03 2003/04 2004/05
Número de escuelas en lengua galesa 44 53 53 53 54 54

Datos del censo de 2001 muestran que el 20,8% de la población de Gales a partir de los 3 años de edad decía poder hablar galés. 3 Analizadas según edades, obtenemos la siguiente distribución:

Edad % que dice saber galés
3-4 18,8
5-15 40,8
16-19 27,6
20-44 15,5
45-64 15,6
65-74 18,1
75+ 21,1
Total 20,8

El alto porcentaje (40,8%) de hablantes de galés en el grupo comprendido entre las edades de 5 y 15 años refleja, en gran medida, el impacto de la política de educación preescolar y primaria en el País de Gales, y en particular el éxito de la oferta de escuelas de inmersión lingüística. Los datos para 2004/05 revelan que el 8,1% de los niños hablaban bien el galés y lo usaban en casa, mientras que otro 4,3% hablaban pero no lo usaban en casa, sumando un total de 12,4% capaces de hablar galés. Esta es una indicación del papel importante que juega  la escolarización en el desarrollo de competencia infantil en lengua galesa.


Competencia lingüística como un predictor de uso

Otro aspecto del comportamiento lingüístico que merece más estudio es el de la relación entre el dominio de una lengua y su uso. De acuerdo con el patrón habitual en lenguas minoritarias que coexisten con lenguas vecinas más poderosas, habitualmente los porcentajes que indican capacidad para hablar supera sus niveles de uso. El Censo de la Lengua Galesa (Welsh Language Board 2006) presenta unas conclusiones interesantes relativas a este aspecto de la vitalidad lingüística, a la vez que indaga en algunas tendencias que no se reflejaron en los datos del censo de 2001. 4 Según las conclusiones preliminares de la encuesta de 2004, que ha sido publicado en 2006, el 57% de los que hablan galés se consideran plenamente competentes en el idioma [fluent o "fluidos" es el término inglés utilizado por la autora - Nota del Traductor]. Este porcentaje crece según aumenta la edad de los encuestados: así, en el grupo de edades comprendidas entre 3 y 15, el 44% de los hablantes de galés son competentes, contrastando con el 72% en los mayores de 65 años. El 47% de todos los hablantes competentes tienen 45 años o más, en comparación con el 30% de los hablantes no plenamente competentes. El 22% de los hablantes competentes tienen menos de 16 años, comparado con el 37% de los no competentes. Los resultados de la encuesta de 2004 confirma de manera muy significativa la relación entre competencia lingüística y uso: el 88% de los hablantes con plena competencia hablan galés cada día, mientras que sólo el 26% de los que no tienen un dominio completo lo hablan a diario.

Estos datos reflejan significativamente algunos tipos de contradicción que pueden surgir cuando un idioma adquiere mayor prestigio y al ver aumentada su presencia dentro del sistema escolar. Las escuelas que enseñan en galés han logrado hacerse atraer a alumnos y padres gracias a los beneficios ofrecidos por una educación bilingüe. Como los datos del censo de 2001 parecen indicar, ello se refleja en mayores niveles de aptitud en lengua galesa entre los niños en edad escolar. Ahora bien, lo que parece que merecería un estudio en más profundidad es la relación que existe entre conocimiento y competencia oral, y el valor de ésta como predictor (indicador de probabilidad) de uso.

No es sostenible el argumento de que solamente aquellos hablantes que alcancen una plena competencia oral, y que usan el galés, pueden contribuir a un Gales bilingüe. Si el término "Gales bilingüe" se interpreta en clave social, los que no saben galés o cuyo conocimiento del idioma es mínimo, sin ningún uso funcional, también contribuyen a la composición de un Gales bilingüe. Entre los dos polos de cero o mínimo conocimiento/uso por un lado, y pleno dominio y uso sistemático por el otro, existe una amplia gama de posibilidades. Por ejemplo, hablantes cuyo dominio del galés llega hasta poder tratar con miembros del público en galés para después referir sus preguntas o solicitudes a otros hablantes más competentes que ellos, también cumplen un papel importante, al asegurar la existencia de un servicio en galés. Igualmente, la posesión de un conocimiento pasivo de la lengua que les permita a algunos seguir una conversación informal entre un grupo de amigos es muy importante, ya que evita la necesidad de que la conversación se lleve a cabo en inglés, lo que conllevaría cambiar la lengua de comunicación del grupo. Pero sea como sea, es innegable que si se acepta como punto de partida que una plena competencia comunicativa en galés es un predictor clave del uso, es importante prestar mucha atención a los métodos y condiciones que tienen más probabilidades de posibilitar la adquisición de una plena competencia por los hablantes.

Por lo tanto, con la continua evolución de la educación en galés y de los métodos de inmersión que han contribuido a su éxito, los retos para los responsables políticos y los planificadores lingüísticos deberían incluir los siguientes puntos:

  • ¿Se ha comprendido adecuadamente la relación entre la oferta de educación bilingüe y la creación de hablantes bilingües?
  • ¿Cuáles han de ser los criterios para la medición de la vitalidad de una sociedad bilingüe?
  • ¿El actual sistema escolar galés proporciona las condiciones necesarias para que estos criterios se puedan cumplir?
  • ¿Cómo, y con qué éxito, se les informa claramente sobre estos principios a los padres, y a otros que ejercen influencia en la elección entre modelos lingüísticos alternativos?

Educación por inmersión y el galés en el currículum

Está ampliamente reconocido en Gales que la educación por inmersión proporciona una ruta muy eficaz hacia el bilingüismo funcional. 5 El aumento significativo en los porcentajes de jóvenes que han adquirido el galés desde los años 60 se debe principalmente a la enseñanza por inmersión. Este modelo les ha permitido a muchos alumnos en Gales adquirir competencia oral en galés y usar la lengua como medio de aprendizaje a lo largo de los diferentes ciclos de la educación obligatoria y más allá. Por otra parte, ha proporcionado oportunidades para que niños provenientes de hogares galés-hablantes puedan desarrollar y refinar sus habilidades lingüísticas; y crucialmente, ha posibilitado la adquisición del galés como lengua de aprendizaje y de comunicación por niños de orígenes no galesófonos. En el contexto galés, la enseñanza por inmersión se ha caracterizado por el hecho de que dentro de una misma aula se responde a las necesidades lingüísticas de alumnos cuya lengua del hogar es el galés (el modelo de lengua patrimonial), por un lado, y las necesidades de otros alumnos para quienes el primer (y a menudo más determinante) contacto con el galés será precisamente a través del sistema escolar. Evidentemente, el desarrollo simultáneo de ambas funciones y el reto de responder a las distintas necesidades de tales alumnos pone a prueba la preparación y habilidades profesionales de los maestros, y exige, por otra parte, cierta flexibilidad a la hora de decidir sobre el equilibrio lingüístico exacto necesario para asegurar una optimización de las condiciones de aprendizaje. 6

Pero no todos los alumnos en Gales optan por educarse en galés. Para una parte importante de la población escolar, el galés no es sino una asignatura, y no hay ningún otro contenido curricular en galés. Desde 1990 el galés ha sido una asignatura obligatoria para todos los alumnos en el País de Gales en el primer, segundo y tercer ciclo (de 5 a 14 años). Desde septiembre de 1999 también es obligatorio en el cuarto ciclo (de 14 a 16 años). Según la Ley de Educación de 1996, una escuela primaria o secundaria que ofrece una educación en galés se define como una en la que más de la mitad de las asignaturas nucleares, sin contar las de Galés, Inglés ni Educación Religiosa, se imparten enteramente o parcialmente en galés. Las estadísticas para 2004/05 indican que un total de 52.857 alumnos recibieron clases cuya única o principal lengua de instrucción era el galés. En el mismo año, 40.221 alumnos recibieron su educación en lengua galesa en un total de 54 escuelas secundarias. Dentro del contexto del galés como asignatura (y no como medio de enseñanza), estos datos aparecen de la siguiente forma: 7

Educación primaria 2004/05
Número de alumnos Porcentaje
Galés el único o el principal medio de instrucción 52.857 19,6
Galés empleado para enseñar parte del currículum 1.684 0,6
Galés enseñado como segunda lengua 214.166 79,4
No se enseñó galés 1.030 0,4


Como muestra la tabla precedente, los dos extremos, de inmersión galesa por un lado, y galés como segunda lengua por el otro, no son los únicos tipos de oferta posibles en las escuelas de Gales. En algunas escuelas se ofrece instrucción en galés para algunas asignaturas o en algunas áreas curriculares, pero no en otras. Usualmente estas variaciones reflejan diferentes tendencias regionales que a su vez son el resultado de factores históricos, así como de aspectos sociolingüísticos y actitudes variables. En el noreste y el sureste de Gales [zonas sociolingüísticas donde hoy día la presencia del galés está bastante debilitada (Nota del Traductor)], el contraste entre las ofertas "en galés" y "en inglés" refleja el importante papel de la inmersión, al brindar a los alumnos una oportunidad para adquirir competencia en galés allá donde hay una escasez de oportunidades para aprender y desarrollar el galés, en el hogar y a menudo también en la comunidad inmediata. La mayoría de centros de enseñanza primaria en galés en estas zonas imparten la mayoría de las asignaturas en galés, aunque dan igual importancia a la adquisición de competencia en inglés. En las zonas del oeste y del norte [donde el galés tiene mayor vitalidad (N. del T.)], existe un panorama más variado. En muchas escuelas primarias en galés de tipo tradicional, el galés es la lengua principal en el ciclo infantil (5 a 7 años), pero el inglés se desarrolla como asignatura y como medio de instrucción en el ciclo primario (de 8 a 11 años). En el ciclo secundario (de 11 a 16 o 18 años), todas las escuelas "en galés", así como la mayoría de otros centros llamados escuelas galesas tradicionales de base comunitaria, imparten lenguas y humanidades en galés. La situación de las matemáticas y ciencias, en cambio, varía. Esta situación se complica aún más, por el hecho de que se puede dar el caso que una escuela determinada ofrezca enseñanza en galés, pero no todos los alumnos opten por ella, así como también la circunstancia frecuente de que la oferta en galés sea, más limitada en el cuarto ciclo [de 14 a 16 años] que en el tercer ciclo [hasta 14].

De hecho, se ha considerado muy preocupante la tendencia general a reducirse la oferta en galés, en algunas partes de Gales, conforme se va subiendo de ciclo, dado que al convertirse el idioma en objeto de estudio, en lugar de medio de aprendizaje y comunicación, se reduce el conjunto de recursos lingüísticos disponibles a los alumnos. Esto afecta inevitablemente los niveles de aptitud lingüística del alumnado, y como ya hemos notado, es altamente probable que una reducción de competencia lingüística tenga un impacto negativo sobre el uso de la lengua.


Planifiquemos a base de definiciones claras: ¿oferta bilingüe o hablantes bilingües?

Desde el cambio de siglo, parece que ha habido una creciente conciencia en Gales de la necesidad de comprender la naturaleza exacta de la oferta lingüística en nuestras escuelas. Los términos en uso para referirse a los diferentes tipos de oferta pueden variar. La denominada Welsh-medium school (Escuela en galés)) contiene una indicación clara para los padres sobre la oferta propuesta, si bien cabe cierto margen de variabilidad en cuanto a la lengua de instrucción en las asignaturas de matemáticas y ciencias. En cambio, no comparten esta precisión otros términos como "escuela galesa tradicional" o "escuela bilingüe", denominaciones que en muchos casos no transmiten adecuadamente, para los padres, cuál es la oferta lingüística de una escuela determinada. Existen ventajas en un sistema de educación en galés capaz de satisfacer las diferentes necesidades lingüísticas de distintas zonas de Gales, y son comprensibles las razones sociolingüísticas e históricas por las diferencias que se encuentran entre la oferta (pongamos por caso) en los condados noroccidentales de Gwynedd y Môn, fuertemente galesófonos, y la del sureste y partes del noreste. No obstante, la falta de consistencia en la terminología usada para la clasificación de escuelas según sus ofertas lingüísticas puede impedir una clara comprensión de las proporciones de tiempo curricular dedicadas, en el caso de unos alumnos y de otros, al galés y al inglés respectivamente; tampoco proporciona información, muchas veces, sobre el/los idioma(s) empleados para la comunicación cotidiana al interior de la escuela.

En algunos casos las categorías de oferta contempladas abarcan una gama tan amplia de posibilidades que estas no proporcionan una orientación adecuada a los padres ni a otros en busca de una descripción exacta de las ofertas. Frecuentemente esta inconsistencia terminológica tiene su origen en la falta de una interpretación universalmente aceptada de la palabra "bilingüe", ya que la mera coexistencia en el ámbito escolar de ambas lenguas se entiende a menudo como "bilingüismo". De ahí que muchos padres dan por supuesto, siguiendo cierta lógica, que semejante oferta bastará para que sus hijos se conviertan en "bilingües". Podría decirse que esta falta de claridad sobre lo que una oferta bilingüe implica realmente, añadida a la tendencia a confundir "oferta bilingüe" y "hablantes bilingües", constituye un obstáculo para nuestro progreso hacia una nación de hablantes bilingües plenamente competentes.

Como hemos mencionado antes, el hecho de que los modelos de inmersión en el País de Gales van dirigidos a una variedad de orígenes lingüísticos, sin distinciones basadas en la lengua del hogar o "primera" lengua, exige cierta flexibilidad por parte de los profesores a la hora de decidir sobre el grado de uso del galés en la enseñanza apropiado en diferentes fases y con diferentes grupos. Por ejemplo, en un grupo donde la gran mayoría de los alumnos vengan de hogares donde el galés es la única lengua o la lengua principal, es muy posible que el ritmo y el grado de introducción de instrucción en inglés difiera de lo que será el caso cuando la gran mayoría de los alumnos en un modelo de inmersión vengan de hogares donde se habla poco galés o no se habla galés en absoluto. A pesar de estas variaciones, es ampliamente reconocido que al menos el 70% de la enseñanza y del aprendizaje debe ser en galés para que la inmersión tenga éxito en las edades de la educación primaria (de 5 a 11 años). Pero en la práctica actual en muchas zonas del País de Gales, el porcentaje de enseñanza en galés en el ciclo primario puede estar muy por debajo de dicha proporción. Entre los dos polos representados por las escuelas que ofrecen el galés como segunda lengua (sólo como asignatura, sin ningún empleo del galés como medio de instrucción), por un lado, y las que imparten al menos el 70% de la enseñanza en galés, por el otro, se encuentra otra serie de variantes. Inevitablemente, pues, varía el nivel de competencia lingüística alcanzado por los alumnos al finalizar su educación primaria. A su vez, esto puede ser determinante a la hora de elegir el modelo lingüístico de su educación secundaria.

El informe Iaith Pawb identifica como prioritaria la tarea de alcanzar un acuerdo sobre definiciones operativas y fácilmente inteligibles de los modelos lingüísticos ofrecidos. Desde la publicación del Plan de Acción de 2003, se han dado algunos pasos para alcanzar un acuerdo sobre la manera más adecuada de definir las escuelas de Gales en términos de ofertas lingüísticas. Estas discusiones, que han incluído una fase de consulta pública, se han centrado en los porcentajes del tiempo curricular dedicado a la instrucción en galés y en inglés, así como también en el factor de si las asignaturas se imparten en una u otra lengua o bien de forma bilingüe. Por otra parte se ha reconocido la importancia de indicar claramente los cambios en la distribución de cada lengua entre diferentes cursos o ciclos. Se prevén varias ventajas que se derivarán de un mayor grado de consistencia en la terminología empleada, ventajas que beneficiarán, entre otros, a los padres que desean disponer de una descripción exacta de los modelos lingüísticos que pueden esperar en escuelas o zonas concretas de Gales. En cuanto a la colección y análisis de datos, la disponibilidad de información basada en unas definiciones estandarizadas será beneficiosa, sin duda, para todos los aspectos de la planificación estratégica, incluyendo la planificación de un profesorado adecuadamente formado y cualificado.

Actualmente en Gales diferentes interpretaciones de los términos "bilingüe" y "bilingüismo" están adquiriendo mayor importancia debido a cambios de gran alcance en materia de política educativa. La oferta para el grupo preescolar, de tres a siete años, está siendo reformada con la introducción de planes para un Ciclo Fundamental (Foundation Phase), cuya introducción, que viene siendo experimentada en proyectos pilotos desde septiembre de 2004, tendría implicaciones importantes en Gales para las experiencias de aprendizaje de niños comprendidos entre estas edades así como para todos los educadores, tanto en el sector subvencionado como en el no subvencionado. 8 Las propuestas para el desarrollo del Ciclo Fundamental presentadas en el documento consultativo del Gobierno de la Asamblea Galesa, Y Wlad sy'n Dysgu: Y Cam Sylfaen - 3 i 7 oedThe Learning Country: Foundation Phase 3-7 years (Welsh Assembly Government 2003b) plantean seguir desarrollando los numerosos ejemplos de buenas prácticas ya iniciadas en ámbitos preescolares, a la vez que se presta más atención al aprendizaje por medio del descubrimiento y por delante del énfasis actual sobre resultados.

Según la propuesta, el Ciclo Fundamental debe centrarse en siete áreas de aprendizaje, entre las cuales está la de Comprensión Bilingüe y Multicultural. Esta mayor preocupación por las habilidades bilingües debe valorarse positivamente desde varios puntos de vista. Su objetivo principal es el de permitir que niños pequeños en entornos no galesófonos escuchen y empleen el galés en una gama de actividades más amplia que la prevista por el modelo actual de galés como segunda lengua. Aplaudimos el énfasis del nuevo enfoque sobre el uso interactivo de la lengua a través del juego y del descubrimiento, la cual no puede sino reforzar la percepción del galés por parte de los alumnos jóvenes como un medio de comunicación vivo e importante. Ahora bien, a pesar de estas medidas positivas, es necesario que los padres reciban información detallada sobre qué se puede esperar de los diferentes tipos de oferta lingüística disponibles en el Ciclo Fundamental en términos de resultados. Con el nuevo énfasis sobre bilingüismo, es imprescindible que los padres comprendan los resultados que realmente pueden esperar en comparación con lo que pueden lograr con la enseñanza por inmersión. Con el progresivo perfeccionamiento de las definiciones de ofertas lingüísticas y el nuevo énfasis en la promoción del bilingüismo precoz, el reto de subrayar las características esenciales de la educación galesa por inmersión se vuelve muy real. Es importante que los padres se den cuenta de que la inmersión desde una temprana edad, es la primera etapa de un proceso continuo que se extiende hasta la educación secundaria y más allá.

Como se ha observado antes, la oferta de enseñanza en galés no es elegida por todos los alumnos en Gales; tampoco sucede que todos los alumnos aprendan por lo menos algunas asignaturas en galés. En el año 2004/05, el 79,4% de los niños en primaria aprendieron galés como segunda lengua, mientras que el porcentaje correspondiente en secundaria era del 84,2%. Las experiencias de aprendizaje del galés como segunda lengua varían considerablemente; también varían los niveles de competencia alcanzados por estos alumnos. En cuanto a las tendencias generales, el panorama que se dibuja no es del todo positivo: dado el tiempo limitado que se dedica a la asignatura, sobre todo en secundaria, junto con la carencia de una estructura que incorpore una evaluación y certificación formal y obligatoria, un resultado frecuente es que los alumnos no perciban el valor e importancia de la competencia en galés. Durante años han sido vistos como una causa de preocupación los bajos niveles alcanzados en el galés como segunda lengua en la educación secundaria. Algunas iniciativas actuales para mejorar estos niveles por medio del empleo del galés como medio de instrucción en contextos generalmente anglófonos podrían dar lugar a modelos interesantes con potencial para una posterior profundización. Si la visión del Gobierno de la Asamblea de Gales sobre lo que constituye un Gales bilingüe es una visión inclusiva, la campaña para mejorar los niveles de galés como segunda lengua tendrían que centrarse en el refuerzo de la percepción de esta lengua por parte de los alumnos, como un medio de comunicación que está a su alcance. Pero, al mismo tiempo, se mantiene el reto de promocionar un mayor uso del galés como medio de enseñanza a la vez que se salvaguardan las precondiciones estrictas de la oferta de inmersión total.

Conclusión

A los importantes logros para la lengua galesa en el ámbito de la educación en Gales se deben, en gran parte, los actuales niveles de conocimiento del galés, así como la vitalidad de la lengua como medio de comunicación formal e informal. No obstante, en un período cuando decisiones sobre política lingüística siguen siendo inspiradas o reforzadas por un compromiso para el desarrollo de un Gales bilingüe, conviene preguntarnos si existe un concepto claro del significado de esta aspiración para el hablante individual. La gama de diferentes modelos lingüísticos ofrecidos en Gales puede considerarse positiva; la flexibilidad del sistema es una respuesta lógica ante la vitalidad sociolingüística geográficamente variable de la lengua dentro del País de Gales. Sin embargo debemos preguntarnos bajo qué circunstancias el énfasis actual sobre el "bilingüismo" ayudará u obstaculizará el logro de competencia en galés, y con ello, un bilingüismo funcional. Al mismo tiempo, merecen ser estudiadas con detenimiento las habilidades lingüísticas de aquellos hablantes cuyo contacto con la lengua galesa es mucho más limitado. Por lo tanto, la oferta y las estrategias didácticas en las escuelas de Gales deben planificarse sin perder de vista las siguientes consideraciones:

  • Un concepto claro de los prerrequisitos de una oferta de inmersión en galés en los niveles preescolar, primario y secundario, y de la manera de transmitir esta información a los padres.
  • Un compromiso para extender y cultivar las habilidades lingüísticas galesas de los alumnos con énfasis en las aplicaciones prácticas del idioma y en su relevancia, incluso para aquellos que no aspiran a la consecución de una competencia lingüística plena.


1 Iaith Pawb, el Plan Nacional de Acción para un Gales Bilingüe del Gobierno de la Asamblea Galesa, fue publicado en febrero del 2003. El plan presenta la estrategia del gobierno galés bajo cuatro rúbricas principales: "La Lengua Galesa y las Comunidades Galesófonas"; "Un Marco de Política Nacional"; "La Comunidad y la Lengua"; y "El Ciudadano y los Derechos Lingüísticos".

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2 Quisiera expresar mi agradecimiento por los comentarios útiles durante la redacción de este trabajo del prof. Colin Baker, de la Universidad de Gales, Bangor, y Meirion Prys Jones, de la Comisión de la Lengua Galesa (Bwrdd yr Iaith Gymraeg).

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3 Compárese con el 18,7% de la población que decía que podía hablar galés en 1991, y el 19% en 1981. Análisis detallados de los datos del censo pueden verse en el sitio web de la Comisión de la Lengua Galesa (http://www.bwrdd-yr-iaith.org.uk/).

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4 El informe Arolwg Defnydd Iaith 2004 (Welsh Language Board 2006), Encuesta Sobre el Uso del Idioma Galés 2004, presenta los primeros resultados de una serie de tres encuestas encargadas por la Comisión de la Lengua Galesa entre 2004 y 2006. El propósito de dichas encuestas era profundizar sobre las conclusiones derivadas del Censo de 2001, obteniendo información sobre quién usa el galés, en qué contextos y con qué frecuencia. El informe de 2006 contrasta, cada vez que sea posible, los resultados de esta encuesta sobre uso con los datos de la Arolwg Cymdeithasol Cymru o Encuesta Social Galés que fue encargada por Swyddfa'r Gymraeg, la "Oficina de la Lengua Galesa", y realizada en 1992. Véase Welsh Language Board 2006 para detalles sobre el tamaño del muestreo y la metodología utilizada.

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5 En el contexto del galés, el término "educación por inmersión" se basa en el concepto de ofrecer a alumnos que no han adquirido el galés en el hogar durante los años preescolares un ambiente de aprendizaje e instrucción totalmente en galés. En consecuencia, la inmersión en galés se asocia comúnmente con la oferta para los primeros años (aunque en la actualidad modelos de inmersión para alumnos mayores están en fase de pruebas a través de una serie de proyectos piloto bajo los auspicios del Gobierno de la Asamblea Galesa y la Comisión de la Lengua Galesa). Por lo tanto, el uso más generalizado del término "inmersión" aplicado al aprendizaje de una L2 menos prestigiosa no es del todo pertinente al caso de la inmersión galesa. Por otra parte, la situación galesa está caracterizada por el hecho de que coexisten en realidad dos modelos, a menudo dentro de una misma clase, a saber, el de la inmersión y el de las lenguas patrimoniales.

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6 Pueden verse más detalles sobre la evolución de la educación en galés, y sobre la estrategia para educación y formación en lengua galesa y bilingüe, en el sitio web de la Comisión de la Lengua Galesa: (http://www.bwrdd-yr-iaith.org.uk/).

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7 Para más detalles sobre el galés en la educación, junto con datos sobre la capacidad de alumnos para hablar galés (con análisis a base de las veintidós Autoridades de Educación Locales del País de  Gales), véase National Assembly for Wales (2006). Información adicional se encuentra en la página web de la Asamblea Nacional: (http://www.wales.gov.uk/keypubstatisticsforwales/topicindex/topics.htm).

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8 Legalmente la educación en Gales comienza en el trimestre después del quinto cumpleaños del niño. Sin embargo, está muy implantada la costumbre de ofrecer oportunidades para el aprendizaje informal por niños comprendidos entre tres y cinco años antes del comienzo de la educación legalmente especificada, tanto en la red subvencionada como en la no subvencionada. En la red subvencionada esta oferta es cubierta por las guarderías y las clases de guardería/recepción. En la red no subvencionada existen escuelas infantiles voluntarias, privadas e independientes, y clases para niños en edad preescolar. Lo general es que los niños de tres o cuatro años asistan a media jornada, y que desde la edad de cuatro o cinco empiecen a asistir a jornada completa. El Gobierno de la Asamblea Galesa se planteó la meta de asegurar, para septiembre de 2004, que todo niño en Gales cuyos padres así lo desearan pudiera, tener una plaza preescolar en el trimestre después de su tercer cumpleaños. La propuesta actual del Ciclo Fundamental (Foundation Phase) abarca las edades de cero a siete, y por lo tanto cubre un período más amplio. En términos de la adquisición del galés, esto plantea cuestiones importantes en torno a la transmisión en el hogar y sobre la relación entre el aprendizaje informal y la presencia del galés en el currículum.

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Referencias

Baker, Colin (2003). Language Planning: a Grounded Approach. En Dewaele, Jean-Marc, A. Housen and Li Wei (eds), Bilingualism: Beyond Basic Principles, Multilingual Matters: Clevedon, pp. 88-111.
 
Baker, Colin (2006) (cuarta edición revisada). Foundations of Bilingual Education and Bilingualism, Multilingual Matters: Clevedon.

Baker, Colin & S. Prys Jones (1998). Encyclopedia of Bilingualism and Bilingual Education. Multilingual Matters: Clevedon.

Baetens Beardsmore, H. (1986) (segunda edición de 1982). Bilingualism: Basic Principles, Multilingual Matters: Clevedon.

Edwards, John E. (1994) Multilingualism. Routledge: London and New York.

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Fecha de la última modificación: 09/08/2006
Euskadi, bien común